|
Las víctimas, tres veces más sensibles a las enfermedades
|
 |
|
Además de víctimas del terrorismo, enfermos. El informe es concluyente. Los que han padecido un atentado terrorista, además de las secuelas provocadas por los asesinos, son más susceptibles de sufrir enfermedades, hasta casi tres veces más que el resto de los ciudadanos que no tienen que soportar de por vida haber estado en el punto de mira de los terroristas.
Es el primer informe científico elaborado con criterios médicos y realizado por profesionales de la Sanidad bajo el amparo de la Fundación Fernando Buesa y de la Fundación de Víctimas del Terrorismo.
La noche de las víctimas, investigación sobre el impacto en la salud de la violencia colectiva en el País Vasco, se titula el informe elaborado por una veintena de profesionales del mundo sanitario de forma desinteresada. Según este documento, las víctimas del terrorismo presentan peores niveles de salud que la población general, incluso décadas después de haber sufrido los actos de violencia. En concreto, las víctimas declaran padecer 2,4 enfermedades de media, frente a menos de una que presentan las personas que no han sufrido la violencia.
Las víctimas del terrorismo tienen indicadores de salud «significativamente peores» que los de la población general y, además, su riesgo de sufrir alguna enfermedad física o emocional es «muy superior». «Sus estructuras psicológicas están afectadas, han perdido parte de su autoestima, de sus creencias positivas sobre ellos mismos y sobre el mundo, se sienten solas y estigmatizadas, y también sienten que la relación con su entorno social está alterada», indican las conclusiones del informe.
Fue la doctora Isabel Izarzugaza, una de las directoras de la publicación, la encargada de explicar los detalles del estudio. El número de problemas psiquiátricos de quienes no han sufrido ningún tipo de violencia se sitúa en 0,7, mientras que el indicador en el caso de las víctimas del terrorismo es de 3,2, «casi el triple». Además, cerca de un 43% de ellas «vive en tal situación que corre el riesgo de convertirse en un caso psiquiátrico».
Estas alteraciones en la salud de las víctimas afectan a todos los niveles de su vida cotidiana y, así, presentan menor capacidad para realizar actividades relacionadas con el manejo de su entorno y sus actividades cotidianas, mayores dificultades en relación con la comprensión y comunicación o limitaciones en la relación con otras personas.
Pero, además, ser víctima de la violencia también puede modificar las creencias y valores básicos de las personas, lo que puede influir sobre su salud. Según el estudio, las víctimas presentan valoraciones más bajas para todas las creencias básicas, «lo que sugiere que el hecho traumático desencadenó en ellas la aparición de cambios negativos». «En particular, el sentido de la vida y la visión benevolente de los otros y del mundo tiene en las víctimas puntualizaciones hasta un 30% más bajas que las del resto de la población», apunta. El informe fue presentado por la presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Maite Pagazaurtundua, y el director de la oficina de atención del Ministerio del Interior, José Manuel Uribes, en presencia de Javier Rojo, presidente del Senado.
Las claves del informe médico
> El estudio 'La noche de las víctimas' fue elaborado con el relato de 36 víctimas del terrorismo y otras 2.007 personas que forman el grupo de población general entrevistado por el equipo de profesionales que ha desarrollado el informe.
>El 43% de las víctimas corre el riesgo de convertirse en un caso psiquiátrico, concluye el informe elaborado por los especialistas médicos del País Vasco.
EL MUNDO, 3/11/2009
Recomendar a un amigo el artículo
Imprimir este artículo
|
|
|