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ETA y Berlusconi
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Batasuna pretende que se vulnere el Estado de Derecho y la democracia, que se rompa con lo que la voluntad de los vascos ha construido y que, para que ETA no use el terrorismo, se le dé la razón o buena parte de ella en estrafalarias mesas de negociación.
ETA-Batasuna sigue, como se sabe, en las mismas. Estos días pasados ha presentado un "plan de paz" que, bajo el gancho de aceptar los "principios" del senador Mitchell para el proceso irlandés (desarme y uso de medios pacíficos), no varía un ápice lo que la banda ha venido manteniendo durante decenios. No hay que insistir en ello porque resulta una evidencia para el PNV (salvo Egibar), para el PSOE y para el PP. La referencia a Mitchell -que debería protestar- es un escarnio: Batasuna pretende que se vulnere el Estado de Derecho y la democracia, que se rompa con lo que la voluntad de los vascos ha construido y que, para que ETA no use el terrorismo, se le dé la razón o buena parte de ella en estrafalarias mesas de negociación.
La diferencia de esta propuesta está en el contexto en el que se ha presentado. En Alsasua, como siempre: viejos dirigentes de Batasuna y jóvenes aguerridos se reúnen, se fotografían juntos para dar sensación de contundente unidad, y leen un papelito. Pero esta vez no ha sido sólo en Alsasua. También se leyó el documento en Venecia y se pudo ver y escuchar a Arnaldo Otegi en un vídeo emitido en la ciudad de los canales. ¿Por qué Venecia? Porque allí les han dado una oportunidad excepcional para esta ya larga estafa moral. ¿Quién? El Departamento Municipal de Política Juvenil que, en el marco del Plan Local de la Juventud del correspondiente departamento del Gobierno italiano, ha organizado unas lamentables jornadas sobre "procesos de paz y resolución de conflictos" en los que se propone "diálogo, diálogo y diálogo" para, entre otros, el Kurdistán y el País Vasco.
Así que lo nuevo es que, de un lado, el alcalde Cacciari, autor de una tesis sobre Kant, se haya dejado colar el mismo gol que el mismísimo Silvio Berlusconi, de quien depende el Plan Local de la Juventud. El problema del presidente Rodríguez Zapatero con Berlusconi no es, como algunos pensaban, que hasta el momento no haya explicado claramente por qué se fue a tomar café con él a la finca de las extravagantes reuniones con señoritas, sino el descaro con el que ofende a una democracia como España: lo hizo con sus comentarios lamentables a las ministras españolas y lo hace ahora con todos los españoles y con los principios fundamentales de la Unión Europea. Que esto haya sido posible en Italia, al amparo de instituciones públicas (incluso la asociación de municipios), después de la sentencia del Tribunal de Estrasburgo, demuestra el enorme despiste de Berlusconi en asunto de muy sensible gravedad.
Se puede pensar que, en definitiva, es eso, un gol, que al primer ministro y al alcalde, para que el tema afecte a todos, le han colado los organizadores de las jornadas. Pero si es así, aún estamos esperando las disculpas, como le gustaría a ellos recibirlas si, con dinero público y bajo el amparo institucional, la mafia se promocionara en España. Y al Gobierno español toca, además de exigirlas, tomarse en serio una política exterior que explique adecuadamente las cosas. Como al Gobierno vasco, que no parece saber muy bien qué hacer con la estructura creada por Ibarretexe y el dinero empleado para lo contrario.
Germán Yanke, LA ESTRELLA DIGITAL, 17/11/2009
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